La primera auditoría técnica del corredor logístico dejó sobre la mesa una lista de correcciones que nadie esperaba. Tres meses después, los cambios aplicados reordenaron prioridades y obligaron a replantear el cronograma de obra.
Lo que la inspección detectó en los tramos urbanos
El relevamiento inicial se concentró en los 42 kilómetros de traza que atraviesan el área metropolitana. Los informes señalaron que el drenaje superficial no estaba preparado para las lluvias intensas registradas en febrero, con puntos de acumulación que afectaban la circulación de camiones en horas pico.
También se detectaron discrepancias entre el proyecto aprobado y lo ejecutado en dos intersecciones: la señalización vertical no coincidía con los carriles demarcados, y un puente peatonal proyectado quedó fuera del presupuesto original. La revisión obligó a reasignar partidas y a renegociar plazos con la contratista.
Las decisiones que se tomaron después
La primera medida fue rehacer el estudio de suelos en los sectores donde se preveía pavimento rígido. Los resultados mostraron una capacidad portante menor a la estimada, así que se sustituyó el diseño por una base granular estabilizada con cemento. El cambio agregó diez días de trabajo, pero evitó un fallo estructural a mediano plazo.
En paralelo, se incorporó un sistema de monitoreo de tránsito en los accesos al puerto seco. Los sensores instalados permiten medir el flujo de carga en tiempo real y ajustar los semáforos de las rotondas según la demanda. La prueba piloto ya redujo las demoras promedio en un 18% durante la semana pasada.
Lo que todavía falta resolver
Quedan pendientes dos frentes: la reubicación de una línea de media tensión que cruza la traza y la definición del trazado definitivo del desvío provisorio para el tránsito pesado durante la repavimentación. La empresa distribuidora confirmó que los trabajos comenzarán en abril, pero el desvío aún no tiene fecha de habilitación.
El equipo técnico estima que, si no aparecen nuevas demoras, la obra completa podría quedar operativa antes de fin de año. La próxima revisión está programada para mayo, con foco en los tramos de mayor complejidad hidráulica.
Qué significa esto para el transporte de cargas
Para las empresas que operan en la zona, los cambios implican una reorganización de las rutas de acceso durante los próximos meses. La recomendación es usar los corredores alternativos señalizados y evitar las horas de mayor movimiento en las intersecciones intervenidas.
El seguimiento de estas correcciones se publica en el parte diario de la agencia. Si querés revisar el contexto completo de la planificación original, podés leer la nota anterior sobre la sesión de planificación o consultar el archivo de novedades.